Dos Creaciones, Un Dilema: Un Análisis del Génesis
La Doble Creación en el Génesis
Cada vez que se leen las creaciones del mundo contenidas en los capítulos 1, 2 y 3 del Génesis, surgen de inmediato múltiples interrogantes. Entre otras: ¿por qué hay dos creaciones diferentes en el mismo libro? ¿Acaso el mundo fue creado dos veces?
Múltiples autores, exégetas y estudiosos no han encontrado una solución lógica que aclare esa duplicidad. Así mismo, el cristianismo ha elaborado diferentes respuestas teológicas, filosóficas y hasta imaginarias, pero ninguna ha dado una solución satisfactoria a esa dualidad.
Los Relatos del Génesis: Dictado Divino o Interpretación Humana
De manera reiterada, también han afirmado que el Génesis le fue dictado por Dios a Moisés durante los 40 años que este pasó en el desierto. Se sostiene que las dos creaciones fueron dictadas por el mismo Dios. Sin embargo, ambos textos llaman a Dios de manera diferente: en Génesis 1, lo llaman Elohim, mientras que en Génesis 2, lo nombran Yahvé. Además, afirman que el orden en que las narraciones aparecen en la Biblia está invertido. Es decir, que la segunda creación contenida en los capítulos 2 y 3 fue dictada primero, y posteriormente, fue dictada la primera, contenida en el capítulo 1. En consecuencia, deben leerse en orden inverso, comenzando por la segunda creación para luego leer la primera y así poder entenderlas.
Autores y Épocas de las Narraciones del Génesis
Varios autores han llegado a la conclusión de que las dos narraciones no pudieron haber sido escritas por la misma persona, sino que pertenecen a autores de épocas diferentes. Han llamado al primer texto “Sacerdotal”, atribuyéndolo a un grupo de sacerdotes judíos del siglo VI a.C., y al segundo texto “Yahvista”, fechándolo a fines del siglo VIII a.C.
Estas afirmaciones hacen más complejo el asunto, ya que inducen a pensar que, o bien Dios se equivocó al dictar dos creaciones a Moisés, lo cual resulta contradictorio dada su omnipotencia, omnisciencia e inmutabilidad, o que Moisés, sin razón aparente, invirtió el orden en que le fueron dictadas las creaciones.
Unicidad Divina en Cuestión
La unicidad de ese Dios creador, afirmada por el cristianismo, se vuelve dudosa al analizar la actuación y personalidad de los dos creadores, que parecen absolutamente diferentes y opuestos.
La Primera Creación: Un Dios Omnipotente y Benevolente
En la primera creación, contenida en el capítulo 1 del Génesis y supuestamente dictada por Dios a Moisés, se nos presenta a un creador omnipotente, omnisciente, omnipresente, inmutable y omnibenevolente. En este relato, la palabra de Dios se materializa de inmediato. No necesita materiales para crear; su obra sigue un orden lógico y cronológico, comenzando con las plantas, siguiendo con los animales y finalizando con los seres humanos. Estos últimos reciben un mandato claro: ser fecundos, multiplicarse y dominar sobre las criaturas del mundo.
En esta narración, Dios no dialoga, no impone condiciones, ni castiga. Al contrario, aprueba y bendice todo lo creado, considerándolo bueno. Este Dios no es corpóreo y no recurre a milagros ni apariciones sobrenaturales, pues no está limitado por la realidad.
La Segunda Creación: Un Dios Antropomórfico
Cuando pasamos a la segunda creación, contenida en los capítulos 2 y 3 del Génesis, parece que la creación anterior no hubiera ocurrido, como si todo comenzara de nuevo. ¿Por qué, si en Génesis 1 el mundo ya estaba creado, en Génesis 2 y 3 hay que recrearlo? Y, además, por un Dios con características muy distintas.
El Dios de la segunda creación es antropomórfico, es decir, presenta características humanas tanto en forma como en comportamiento. Este Dios dialoga, impone normas, critica, condena, sanciona y hasta maldice. También necesita diferentes materiales para crear.
Diferentes Dioses, Diferentes Narrativas
¿Quién le atribuyó esas características antropomórficas al Dios de la segunda creación? ¿Fue Moisés cuando recibió el dictado? ¿Por qué no le atribuyó las mismas características que al Dios de la primera creación si, según el cristianismo, era el mismo?
Sin embargo, la segunda creación, por innumerables razones, da la impresión de que no fue dictada por un dios, sino redactada mucho después de la primera. Algunos autores destacan sorprendentes paralelismos con mitologías mesopotámicas y griegas, lo que sugiere que estas historias podrían ser adaptaciones de mitos sumerios que datan de alrededor del 6.000 a.C., reescritas con intenciones distintas.
Al leer esta historia, se puede observar que el autor o los autores no fueron lo suficientemente cuidadosos para evitar errores o incoherencias que podrían generar dudas sobre la veracidad del relato. Continuará.

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