martes, 10 de diciembre de 2024

Esclavitud, Dogmas y Libertad: El Papel de la Mujer en la Historia Religiosa



                                    

La Mujer en el Cristianismo: Desafiando la Obscuridad de la Tradición




La Mujer: El Rechazo a Saber la Verdad


Como el año 2024 está llegando a su fin, esta será la última publicación de dicho año, con el objetivo de hacer un ligero recuento de lo hasta ahora tratado, así como de los obstáculos encontrados en la investigación que me he propuesto. Hasta esta fecha, se han publicado 54 entradas, todas de poca extensión y en las cuales se han abordado temas de manera superficial, por razones que el lector comprenderá a lo largo de este escrito.

La Dificultad de Investigar el Pasado


Es muy difícil, en cualquier investigación sobre hechos y circunstancias acaecidos en un pasado remoto, evaluar, a través de escritos de siglos, tal vez milenios, las emociones, sentimientos, deseos, intereses y objetivos de quienes escribieron esos textos. Dichos escritos han generado interpretaciones objetivas y subjetivas, creando mayor dificultad de análisis y conclusiones, además del control que sobre la mayoría de ellos ha ejercido y sigue ejerciendo la Iglesia.

Control Religioso y Censura del Pensamiento


Es sabido que en varios momentos históricos, la Iglesia Católica ejerció un poder teocrático considerable, influyendo en la política y en las leyes de estados y reinos, llegando al extremo de tener poder de vida o muerte sobre los ciudadanos, de controlar el pensamiento y la libertad de expresión. Aunque se pensaba que eran situaciones del pasado, aún persiste un control del pensamiento y de la libertad de expresión ejercido por el catolicismo.

Cuando he tratado de profundizar en algunos de los temas publicados, he encontrado obstáculos inesperados que han impedido dicha profundización. Existe una alienación impuesta a los medios de publicación y plataformas digitales, que emplean algoritmos diseñados para desconectar críticamente a los lectores respecto a temas sensibles, como dogmas o doctrinas religiosas. Este mecanismo busca mantener como verdades incuestionables ciertos dogmas, limitando así la posibilidad de llevar a debate hechos que presentan profundas dudas, lo que impide una mentalidad crítica.

Consecuencias de la Censura en la Historia Cristiana


Este impedimento de acceso a la crítica y el debate sobre temas religiosos es una forma de control indirecto sobre el pensamiento y la libre expresión, para mantener en la oscuridad temas impuestos a la sociedad durante milenios. Esta práctica ha destacado las complejidades y las sombras de la historia cristiana, evidenciando cómo la religión, aunque fuente de consuelo y moralidad para muchos, también ha sido utilizada para justificar actos de intolerancia y abuso, como se analizará a continuación.

El Estereotipo de la Mujer en el Cristianismo


Durante veinte siglos, el cristianismo y el catolicismo han establecido en el consciente y subconsciente de sus seguidores la creencia de que las mujeres son inferiores a los hombres. Se les enseña que su papel es depender completamente del hombre y cumplir funciones como parir, criar hijos, cuidar el hogar, complacer y obedecer al marido. Esta visión se sustenta en la narración de la creación en el Génesis, capítulos 2 y 3.

Desde que nacen, se les enseña a las mujeres a ser pasivas y a adaptarse a las circunstancias. El único sueño o expectativa que se les inculca es encontrar algún día al "hombre perfecto" que las rescate de la infelicidad.

La Evolución como Imperativo para la Mujer


Evolucionar representa un imperativo mayor para la mujer que el impuesto por el cristianismo de reproducirse y servir al hombre. Evolucionar significa despertar a su verdadero papel en el mundo actual y en el pasado, y liberarse del oscuro patrón creado por el cristianismo.

La libertad implica estar libre de lo impuesto por la religión, que incluye a Dios, el bien, el mal, los santos y otros conceptos que forman parte del inventario religioso tradicional. Mientras la mente de las mujeres esté llena de estas imposiciones, jamás obtendrán su verdadera libertad.

El Temor a la Libertad


Lamentablemente, muchas mujeres prefieren sus cadenas conocidas al temor de lo nuevo. La gran tragedia de la mujer es que su conciencia social domina su individualidad; temen ser diferentes y alejarse de la comodidad de lo conocido, impuesta por la religión. Así, la religión las condiciona a una vida al servicio del hombre.

La Misoginia Impuesta por el Cristianismo


Toda esa sumisión y degradación, impuesta por la religión durante dos milenios, se ha convertido en un hecho social casi irreversible, generando una misoginia feroz que ha fortalecido el machismo justificado por el cristianismo en nombre de Dios.

La civilización y la lucha de la mujer por sus derechos han empezado a desvelar las mentiras que el tiempo convirtió en "verdades". La religión ha usado estas verdades impuestas para avalar la sumisión, el desprecio y el odio hacia las mujeres.

La Resistencia al Cambio y la "Verdad" Impuesta


Convencer a una mujer de que abandone estas "verdades" impuestas es un desafío. A lo largo de esta investigación, he notado el temor de muchas mujeres a descubrir estas mentiras convertidas en "verdades" y su resistencia a cuestionarlas.

La mujer es el mayor misterio del universo y un ser complejo, que ha vivido por veinte siglos bajo el estereotipo impuesto de que es inferior y responsable de todos los males de la humanidad. Este adoctrinamiento se ha basado en interpretaciones de las "sagradas escrituras".

Los Efectos Psicológicos de las "Verdades" Impuestas


Las mujeres atrapadas en estas "verdades" suelen mostrar patrones de comportamiento de resistencia frente a cualquier idea que desafíe estos valores, lo cual es un mecanismo de estabilidad y seguridad para ellas. Este fenómeno, conocido como "disonancia cognitiva", es una respuesta defensiva que surge cuando se contradice una creencia arraigada. 

La Continuación de la Búsqueda de la Verdad


En esta primera etapa, he intentado sembrar la duda entre las mujeres de manera gradual, aunque parece que algunas desean continuar en un estado de esclavitud impuesta por el cristianismo. Sin embargo, continuaré el próximo año investigando y tratando de sacar a la luz la verdad en medio de los años de oscuridad en los que la religión ha sumido a las mujeres.

martes, 3 de diciembre de 2024

La Inconsistencia de la Segunda Creación: Un Análisis Crítico de Adán y Eva


                                                                         



Mitos y Realidades de la Segunda Creación: De la Teología a la Misoginia


Introducción. Puede observarse que ese segundo creador sigue un orden diferente, inverso al primero, sin referencia de tiempo, lo cual induce a pensar que todo lo creó en un día, para luego actuar en una segunda fase con la historia de Adán y Eva.

La Segunda Creación y sus Paralelismos con Otras Mitologías


Pero la segunda creación, por innumerables razones que se explican a continuación, da la impresión de que no fue dictada por un dios y que fue redactada con bastante posteridad a la primera, cuando el mundo ya tenía tiempo de haber sido creado. Probablemente por un autor o varios, con la llamativa particularidad de que contiene sorprendentes paralelismos con mitologías mesopotámicas y griegas.

Al leer dicha historia, puede observarse que el autor o los autores no fueron lo suficientemente cuidadosos para no dejar errores o fallas visibles que generaran dudas acerca de la veracidad de lo allí expresado.

La Prohibición del Árbol del Bien y del Mal


Al formar al primer ser humano del polvo de la tierra, Dios le plantó un huerto en Edén y lo puso allí. Hizo nacer árboles deliciosos y, como algo especial, colocó en medio del huerto el árbol de la vida y el árbol de la ciencia del bien y del mal; árbol último del cual le prohibió comer al hombre recién creado, so pena de morir.

Esa prohibición no podía nacer de un Dios omnisciente, que todo lo sabe, tanto el pasado, como el presente y, por supuesto, el futuro. Esa imposición representaba el coartar a ese ser, que representaba la semilla de toda la humanidad, la posibilidad de conocer el bien y el mal, condición absolutamente necesaria para la convivencia humana. Por lo tanto, puede considerarse como un impedimento absurdo.

Interpretaciones Teológicas y Filosóficas


De esa prohibición, se han generado muchas interpretaciones teológicas, filosóficas y, en mayor proporción, interpretaciones imaginarias.

Entre esas deducciones, los sabios exégetas cristianos le han dado una connotación sexual; o sea, una prohibición de mantener relaciones sexuales. Esto representa otro absurdo, porque de cumplirse bajo esa interpretación, no se multiplicarían los seres humanos y la tierra creada quedaría despoblada.

La Reacción de un Dios Humano


A pesar del riesgo que representaba violar la prohibición impuesta por Dios, esta fue violada sin que se produjera la muerte. Sin embargo, la reacción de ese Dios creador dista mucho de ser la de un verdadero Dios, ya que actuó como si fuese un vulgar humano, lleno de sentimientos encontrados, de odio, de ira, imponiendo penas y castigos, expulsiones, llegando al extremo de maldecir su propia creación.

Las Inconsistencias Geográficas en la Creación


Otro aspecto de esa creación que genera dudas acerca de su veracidad es la cita de ríos y tierras con nombres conocidos y existentes, como Pisón rodeando la tierra de Evila, donde hay oro, bedelio y ónice; Guijón circundando la tierra de Cus; el río Tigris al oriente de Asiria y el río Éufrates.

Llama poderosamente la atención que, si Dios estaba creando el mundo, ¿cómo es que cita en su creación ríos cuyos nombres son conocidos, ríos existentes como el Tigris y el Éufrates, y tierras ya existentes como Asiria y Evila? Además, menciona la existencia de metales preciosos en esas tierras, cuya calidad ya estaba determinada.


Eva y la Prohibición del Árbol de la Ciencia


Otra interrogante sin respuesta, contenida en esa segunda creación del mundo, es el hecho de que la infracción a la prohibición de no comer del árbol de la ciencia del bien y del mal se la atribuye el cristianismo a la mujer, a Eva, sin considerar que tal prohibición solo le fue impuesta a Adán, como puede leerse en Génesis 2:16 y 2:17. Además, para ese momento, Eva no existía, no había sido creada. A pesar de ello, esa desobediencia se le atribuyó a ella, haciéndola culpable de todos los males creados por la imaginación de los padres de la Iglesia.

Cuando la serpiente le preguntó a Eva (Génesis 3:1) si Dios le había dicho que no comiera de todo árbol del huerto, Eva mintió y respondió que del fruto de los árboles del huerto podía comer (tácitamente, esto incluye al árbol de la vida), pero del fruto que está en medio del huerto dijo Dios: “No comeréis de él, ni lo tocaréis, para que no muráis”.

¿Cuándo, en qué momento le impuso Dios esa prohibición a Eva? No existe evidencia de que Dios hubiese hablado con ella ni que Adán se la hubiese impuesto.

Conclusión: Reflexiones sobre las Dos Creaciones


Todas estas interrogantes contenidas en la segunda creación deben servir para que el lector las evalúe de acuerdo a su criterio. Si encuentra respuestas objetivas que no sean producto del fanatismo religioso, debería hacerlas conocer para eliminar tan profundas dudas acerca de la veracidad de esas narraciones, que han sido usadas con fines muy negativos contra la mujer.

No puede entenderse que de un relato acerca de la creación del mundo; que era sólo eso, la creación del mundo físico y de la humanidad; seres humanos muy inteligentes, cientos o miles de años después; por que no existe una data de esa narrativa; crean y extraen múltiples temas de la misma, como la obediencia, la desobediencia, la tentación, el conocimiento del bien y del mal, la moral, la relación sexual, la virginidad, la mortalidad y la inmortalidad, el trabajo, el sacrificio, el dolor en el parto y, el más importante para la teología cristiana: EL PECADO ORIGINAL.

Cuando Dios hace esa creación, no hace referencia a ninguno de los temas referidos antes, ya que no existe mención alguna al respecto en el Génesis, lo cual es evidencia de que todas esas creaciones son producto de la prodigiosa imaginación de los creadores del cristianismo, quienes basados en ese relato, estructuraron toda una filosofía teológica de culpas y castigos, convertidos en una verdad irrefutable que asociadas al cielo, infierno, purgatorio y limbo sirvieron y has servido para aterrorizar a seres humanos quienes a la postre convirtieron en fanáticos, usando como epicentro de todos los males a la mujer, convertida por el cristianismo y el catolicismo en el más robusto chivo expiatorio conocido hasta nuestros días

Uno de los enigmas más llamativos tanto para creyentes, investigadores, como para incrédulos, es por qué los creadores del cristianismo escogieron y desarrollaron la segunda creación del mundo, convirtiéndola en dogma y doctrina. Esta historia de Adán y Eva se convirtió en uno de los pilares más robustos de la religión.

El cristianismo y el catolicismo han relegado a la primera creación, cuya perfección es incuestionable, y han hecho todo lo posible por mantenerla en el olvido. Han creado múltiples interpretaciones filosóficas, teológicas e imaginarias para minimizarla frente a la segunda creación adoptada como un dogma incuestionable.

Si analizamos ambas creaciones objetivamente, sin fanatismos ni parcialidad religiosa, la primera no serviría para desarrollar los propósitos del cristianismo. No pueden extraerse de ella historias para convencer a los incrédulos, ni para adormecer a los creyentes, ni para adoctrinar a los crédulos. Tampoco pueden derivarse ficciones de seres de barro ni castigos perpetuos basados en faltas absurdas.

El propósito de este análisis no es atacar personas o instituciones, sino invitar al lector a reflexionar objetivamente sobre la verdad y la imparcialidad. Esta segunda creación ha sido el fundamento de la misoginia y de muchas de las doctrinas cristianas en contra de la mujer.

jueves, 28 de noviembre de 2024

The Inconsistency of the Second Creation: A Critical Analysis of Adam and Eve


                                                                     



Myths and Realities of the Second Creation: From Theology to Misogyny"


Introduction
It can be observed that this second creator follows a different, inverse order from the first, with no reference to time, which leads one to think that everything was created in a single day, to then proceed with the second phase, which includes the story of Adam and Eve.

The Second Creation and Its Parallels with Other Mythologies


However, for countless reasons that will be explained below, the second creation gives the impression that it was not dictated by a god and that it was written long after the first, when the world had already existed for some time. It was probably authored by one or several writers, with the striking feature that it contains surprising parallels with Mesopotamian and Greek mythologies.

Reading this story, it becomes clear that the author or authors were not careful enough to avoid leaving visible errors or flaws that would raise doubts about the truth of what is expressed.

The Prohibition of the Tree of Knowledge of Good and Evil


After forming the first human being from the dust of the earth, God planted a garden in Eden and placed him there. He made trees grow that were pleasing to the eye, and especially, He placed in the middle of the garden the tree of life and the tree of the knowledge of good and evil; the latter was forbidden for the newly created man to eat from, on the penalty of death.

This prohibition could not have come from an omniscient God, who knows everything—past, present, and, of course, the future—since this imposition represented a restriction on that being, who was the seed of all humanity, from knowing good and evil, a condition absolutely necessary for human coexistence. Therefore, it can be considered an absurd impediment.

Theological and Philosophical Interpretations


This prohibition has led to many theological, philosophical, and, to a greater extent, imaginative interpretations.

Among these deductions, wise exegetes have given it a sexual connotation; that is, a prohibition against sexual relations. This represents another absurdity because, if followed according to this interpretation, human beings would not multiply, and the newly created earth would remain unpopulated.

The Reaction of a Human-like God


Despite the risk of violating the prohibition imposed by God, it was broken, yet no death occurred. However, the reaction of this creator God was far from divine, as He acted like an ordinary human, filled with conflicting emotions of hatred and anger, imposing punishments, expulsions, and even going as far as cursing His own creation.

Geographical Inconsistencies in the Creation


Another aspect of this creation that raises doubts about its truth is the mention of rivers and lands with familiar and existing names, like Pishon, which winds through the land of Havilah, where there is gold, bdellium, and onyx; Gihon, which encircles the land of Cush; the Tigris River, east of Assyria; and the Euphrates River.

It is astonishing that if God was creating the world, how could He mention rivers with known names, existing rivers like the Tigris and Euphrates, and already existing lands like Assyria and Havilah? Moreover, He refers to precious metals in these lands, whose quality had already been determined.

Eve and the Prohibition of the Tree of Knowledge


Another unanswered question contained in this second creation is the fact that Christianity attributes the violation of the prohibition of eating from the tree of knowledge of good and evil to the woman, Eve, without considering that such a prohibition was only imposed on Adam, as can be read in Genesis 2:16 and 2:17. Additionally, it is clear that at that time, Eve did not exist; she had not yet been created. Despite this, the disobedience was attributed to her, making her responsible for all the evils imagined by the Church Fathers.

When the serpent asked Eve (Genesis 3:1) if God had told her not to eat from every tree in the garden, Eve lied, responding that she could eat from the fruit of the trees in the garden (which tacitly includes the tree of life), but about the fruit of the tree in the middle of the garden, she said, "God said: ‘You shall not eat of it, nor shall you touch it, lest you die.’"

When, at what moment, did God impose this prohibition on Eve? There is no evidence that God had spoken to her, nor that Adam had imposed it on her.

Conclusion: Reflections on the Two Creations


All these unanswered questions in the second creation should serve for the reader to evaluate them according to their judgment. If they find objective answers that are not the result of religious fanaticism, they should make them known to eliminate such deep doubts about the veracity of these narratives, which, as will be seen, have been used for very negative purposes against women.

It cannot be understood how, from a story about the creation of the world—which was simply that, the creation of the physical world and humanity—highly intelligent human beings, hundreds or thousands of years later (since there is no specific date for this narrative), would develop and extract multiple themes from it, such as obedience, disobedience, temptation, knowledge of good and evil, morality, sexual relations, virginity, mortality and immortality, work, sacrifice, pain in childbirth, and, the most important one for Christian theology: ORIGINAL SIN.

When God creates the world, there is no reference to any of these aforementioned topics, as there is no mention of them in Genesis. This is evidence that all these interpretations are the product of the prodigious imagination of the creators of Christianity, who, based on that story, structured an entire theological philosophy of guilt and punishment, which was transformed into an irrefutable truth. This truth, linked to heaven, hell, purgatory, and limbo, served—and has continued to serve—to terrorize human beings, who, in turn, became fanatics, using women as the epicenter of all evil. Christianity and Catholicism turned women into the most robust scapegoat known to this day.

One of the enigmas that has most intrigued believers, researchers, and non-believers alike is why the creators of Christianity chose, developed, and established the second creation of the world, which includes the story of Adam and Eve, as dogma and doctrine, turning it into one of the most robust pillars of the religion.

It is evident that Christianity and Catholicism have placed the first creation, whose perfection is unquestionable, on a secondary level, and have done everything possible to keep it forgotten, since they have not been able to eliminate it. To achieve this, they have created multiple philosophical, theological, and imaginative interpretations to minimize it in comparison to the second creation, which has been adopted as an unquestionable dogma.

If we objectively analyze the two creations, without fanaticism and without religious bias, we can see that the first creation would not serve to develop the purposes for which Christianity was created. No stories can be derived from it to convince the unbelievers, to lull the believers, or to indoctrinate and fanatize the gullible. Nor can absurd impositions be derived from that first creation to generate faults and impose punishments on innocent beings, nor can perpetual crimes be imagined with eternal penalties that are also passed down from generation to generation to innocent beings.

These writings about the two creations of the world are not intended to attack individuals or institutions. Their purpose is to invite the reader to reflect, to analyze objectively, free of fanaticism, and then to reach personal conclusions. If the reader considers them important, they should make their comments, adhering to reason, truth, and the utmost impartiality, since that second creation has been the foundation of misogyny and much of what Christianity has created against women.

sábado, 23 de noviembre de 2024

La Doble Creación en el Génesis: Contradicciones y Teorías


Dos Creaciones, Un Dilema: Un Análisis del Génesis


                                                   

  

La Doble Creación en el Génesis


Cada vez que se leen las creaciones del mundo contenidas en los capítulos 1, 2 y 3 del Génesis, surgen de inmediato múltiples interrogantes. Entre otras: ¿por qué hay dos creaciones diferentes en el mismo libro? ¿Acaso el mundo fue creado dos veces?

Múltiples autores, exégetas y estudiosos no han encontrado una solución lógica que aclare esa duplicidad. Así mismo, el cristianismo ha elaborado diferentes respuestas teológicas, filosóficas y hasta imaginarias, pero ninguna ha dado una solución satisfactoria a esa dualidad.

Los Relatos del Génesis: Dictado Divino o Interpretación Humana


De manera reiterada, también han afirmado que el Génesis le fue dictado por Dios a Moisés durante los 40 años que este pasó en el desierto. Se sostiene que las dos creaciones fueron dictadas por el mismo Dios. Sin embargo, ambos textos llaman a Dios de manera diferente: en Génesis 1, lo llaman Elohim, mientras que en Génesis 2, lo nombran Yahvé. Además, afirman que el orden en que las narraciones aparecen en la Biblia está invertido. Es decir, que la segunda creación contenida en los capítulos 2 y 3 fue dictada primero, y posteriormente, fue dictada la primera, contenida en el capítulo 1. En consecuencia, deben leerse en orden inverso, comenzando por la segunda creación para luego leer la primera y así poder entenderlas.

Autores y Épocas de las Narraciones del Génesis


Varios autores han llegado a la conclusión de que las dos narraciones no pudieron haber sido escritas por la misma persona, sino que pertenecen a autores de épocas diferentes. Han llamado al primer texto “Sacerdotal”, atribuyéndolo a un grupo de sacerdotes judíos del siglo VI a.C., y al segundo texto “Yahvista”, fechándolo a fines del siglo VIII a.C.

Estas afirmaciones hacen más complejo el asunto, ya que inducen a pensar que, o bien Dios se equivocó al dictar dos creaciones a Moisés, lo cual resulta contradictorio dada su omnipotencia, omnisciencia e inmutabilidad, o que Moisés, sin razón aparente, invirtió el orden en que le fueron dictadas las creaciones.

Unicidad Divina en Cuestión


La unicidad de ese Dios creador, afirmada por el cristianismo, se vuelve dudosa al analizar la actuación y personalidad de los dos creadores, que parecen absolutamente diferentes y opuestos.

La Primera Creación: Un Dios Omnipotente y Benevolente


En la primera creación, contenida en el capítulo 1 del Génesis y supuestamente dictada por Dios a Moisés, se nos presenta a un creador omnipotente, omnisciente, omnipresente, inmutable y omnibenevolente. En este relato, la palabra de Dios se materializa de inmediato. No necesita materiales para crear; su obra sigue un orden lógico y cronológico, comenzando con las plantas, siguiendo con los animales y finalizando con los seres humanos. Estos últimos reciben un mandato claro: ser fecundos, multiplicarse y dominar sobre las criaturas del mundo.

En esta narración, Dios no dialoga, no impone condiciones, ni castiga. Al contrario, aprueba y bendice todo lo creado, considerándolo bueno. Este Dios no es corpóreo y no recurre a milagros ni apariciones sobrenaturales, pues no está limitado por la realidad.

La Segunda Creación: Un Dios Antropomórfico


Cuando pasamos a la segunda creación, contenida en los capítulos 2 y 3 del Génesis, parece que la creación anterior no hubiera ocurrido, como si todo comenzara de nuevo. ¿Por qué, si en Génesis 1 el mundo ya estaba creado, en Génesis 2 y 3 hay que recrearlo? Y, además, por un Dios con características muy distintas.

El Dios de la segunda creación es antropomórfico, es decir, presenta características humanas tanto en forma como en comportamiento. Este Dios dialoga, impone normas, critica, condena, sanciona y hasta maldice. También necesita diferentes materiales para crear.

Diferentes Dioses, Diferentes Narrativas


¿Quién le atribuyó esas características antropomórficas al Dios de la segunda creación? ¿Fue Moisés cuando recibió el dictado? ¿Por qué no le atribuyó las mismas características que al Dios de la primera creación si, según el cristianismo, era el mismo?

Sin embargo, la segunda creación, por innumerables razones, da la impresión de que no fue dictada por un dios, sino redactada mucho después de la primera. Algunos autores destacan sorprendentes paralelismos con mitologías mesopotámicas y griegas, lo que sugiere que estas historias podrían ser adaptaciones de mitos sumerios que datan de alrededor del 6.000 a.C., reescritas con intenciones distintas.

Al leer esta historia, se puede observar que el autor o los autores no fueron lo suficientemente cuidadosos para evitar errores o incoherencias que podrían generar dudas sobre la veracidad del relato. Continuará.

lunes, 18 de noviembre de 2024

Myths, realities and inconsistencies



                                                                          


The Double Creation in Genesis


Each time the creations of the world contained in chapters 1, 2, and 3 of Genesis are read, many questions immediately arise. Among them: Why are there two different creations in the same book? Was the world created twice?

Many authors, exegetes, and scholars have not found a logical solution to clarify this duplication. Similarly, Christianity has developed different theological, philosophical, and even imaginative responses, but none have provided a satisfactory solution to this duality.

The Genesis Accounts: Divine Dictation or Human Interpretation?


Repeatedly, it has also been claimed that Genesis was dictated by God to Moses during the 40 years he spent in the desert. It is stated that both creations were dictated by the same God. However, the texts call God by different names: in Genesis 1, He is called Elohim, while in Genesis 2, He is named Yahweh. Furthermore, it is claimed that the order in which these narratives appear in the Bible is reversed. That is, the second creation contained in chapters 2 and 3 was dictated first, and then the first creation, found in chapter 1, was dictated afterward. Therefore, they should be read in reverse order, starting with the second creation and then reading the first one to understand them.

Authors and Eras of the Genesis Narratives


Several authors have concluded that the two narratives could not have been written by the same person but belong to different authors from different times. The first text has been labeled "Priestly," attributed to a group of Jewish priests from the 6th century B.C., and the second text, "Yahwist," dated to the late 8th century B.C.

These claims further complicate the matter by suggesting that either God made a mistake and dictated two creations to Moses—which seems contradictory given His omnipotence, omniscience, and immutability—or that Moses inexplicably reversed the order in which the creations were dictated to him.

Questioning Divine Uniqueness


The uniqueness of the Creator God, as affirmed by Christianity, becomes questionable when analyzing the actions and personalities of the two creators, which seem entirely different and opposed.

The First Creation: An Omnipotent and Benevolent God


In the first creation, contained in chapter 1 of Genesis and supposedly dictated by God to Moses, we are presented with a creator who is omnipotent, omniscient, omnipresent, immutable, and omnibenevolent. In this narrative, God's word immediately becomes reality. He needs no materials to create; His work follows a logical and chronological order, beginning with plants, continuing with animals, and finally, humans. The humans are given a clear mandate: to be fruitful, multiply, and rule over the creatures of the world.

In this account, God does not engage in dialogue, impose conditions, or punish. On the contrary, He approves and blesses all He has created, deeming it good. This God is not corporeal and does not resort to miracles or supernatural appearances, as He is not bound by reality.

The Second Creation: An Anthropomorphic God


When we move to the second creation, contained in chapters 2 and 3 of Genesis, it appears as though the previous creation never happened, as if everything begins anew. Why, if the world was already created in Genesis 1, does it need to be recreated in Genesis 2 and 3? And by a God with very different characteristics.

The God of the second creation is anthropomorphic, meaning He exhibits human characteristics both in form and behavior. This God engages in dialogue, imposes rules, criticizes, condemns, imposes sanctions, and even curses. He also needs various materials to create.

Different Gods, Different Narratives


Who attributed these anthropomorphic characteristics to the God of the second creation? Was it Moses when he received the dictation? Why didn’t he attribute the same characteristics to the God of the first creation if, according to Christianity, it was the same God?

However, the second creation, for numerous reasons, gives the impression that it was not dictated by a god but written much later than the first creation. Some authors point out striking parallels with Mesopotamian and Greek mythologies, suggesting that these stories may be adaptations of Sumerian myths dating back to around 6,000 B.C., rewritten with different intentions.

When reading this story, one can observe that the author or authors were not careful enough to avoid errors or inconsistencies that might generate doubts about the truth of what is expressed. To be continued.

miércoles, 13 de noviembre de 2024

Los Padres de la Iglesia y el Desprecio a la Mujer: Testimonios del Odio Misógino II

 

                                                                        



"Padres de la Iglesia y su Misoginia Histórica: Un Legado de Desprecio Hacia la Mujer"


Resulta muy embarazoso dar publicidad a opiniones pronunciadas por históricos personajes de reconocida y profunda sabiduría, emitidas en un pasado remoto y que se arraigaron en lo más hondo de las sociedades a través de los siglos, causando graves e irreparables daños a casi la mitad de las habitantes del planeta.

La Iglesia, así como los fanáticos que la siguen, consideran que hacer tales publicaciones representa un ataque a la institución religiosa por disentimiento con sus doctrinas; puedo asegurar que no es así, ya que no son producto de mi imaginación, sino que son anatemas pronunciados por esos patriarcas, que quedaron escritos en la historia, pero que han sido ocultados y negados vehementemente y por ello casi desconocidos. Resulta necesario que en este siglo XXI sean publicados, por que su conocimiento ayuda a entender la feroz misoginia con que esas manifestaciones hicieron crecer el odio ancestral hacia la más hermosa creación del universo: LA MUJER.

La Iglesia Romana, en su afán de censura y en su anhelo por la vuelta al obscurantismo, frunce el ceño y califica esas manifestaciones como diabólicas creaciones de los enemigos, y da a entender lo que haría, si tuviese el poder de otro tiempo y que repetiría en el siglo XXI las irritantes y escandalosas condenas de pasados siglos.
A continuación, más opiniones de Padres de la Iglesia:


AMBROSIO DE MILAN (340 – 379)

“La vida conyugal es incompatible con una carrera de la Iglesia. Incluso, un buen matrimonio es esclavitud por la mujer”. 

“Adán fue inducido al pecado por Eva y no Eva por Adán. Aquel a quien la mujer ha inducido al pecado, justo es que sea recibido por ella como soberano”.

“Debe ser llamada mujer la que no cree y sigue aferrada a sus funciones; pero la que crea en Dios y se dedique a su servicio, se convertirá en un hombre perfecto”.

SAN JERÓNIMO (340 – 420)

“La mujer es la puerta del diablo”.

“Una mujer buena es más rara que el ave Fénix. La mujer es la puerta del diablo, el camino de la iniquidad, la mordedura del escorpión”.

SAN JUAN CRISÓSTOMO (347 – 407)

"Soberana peste es la mujer, dardo del demonio. Por medio de la mujer el diablo ha triunfado de Adán y lo hizo perder el paraíso"

“Las más bellas mujeres no son sino sepulcros blanqueados”.
“Entre todas las bestias salvajes, no hay ninguna más dañina que la mujer”.

SAN AGUSTÍN DE HIPONA (354 – 430)

“El marido ama a la mujer por ser esposa, pero la odia por ser mujer”.

“Nada hay tan poderoso para envilecer el espíritu de un hombre como las caricias de una mujer”.

“Las mujeres no deben ser iluminadas ni educadas en forma alguna, de hecho, deberían ser segregadas, ya que son causa de insidiosas e involuntarias erecciones en los santos varones”.

“Es Eva, la tentadora, de quien debemos cuidarnos en toda mujer. No alcanzo a ver que utilidad puede servir la mujer para el hombre, si se excluye la función de concebir niños”.

“Nada rebaja tanto lamente varonil de su altura, como acariciar mujeres”.

“La mujer es el fomento del pecado”.

“La mujer es una bestia que no es ni firme ni estable”.

SAN GREGORIO (540 – 604)

“La mujer tiene el veneno de un áspid y la malicia de un dragón”.

“La mujer que parece ser amiga, se torna enemiga y destruye al hombre y le roba el entendimiento y le inclina el corazón y le ablanda la voluntad y le enflaquece el cuerpo y le ensucia el alma y le vacía la bolsa y le destruye la fama y le hace ofender al prójimo y perder a Dios”.

SAN JUAN DAMASCENO (675 – 749)

“La mujer es una burra tozuda, un terrible gusano en el corazón del hombre, hija de la mentira, cantinela del infierno, ella expulsó a Adán del Paraíso”.

SAN ODÓN DE CLUNY (878 – 942)

"La belleza del cuerpo de la mujer viene sólo de la piel. De hecho, si los hombres pudieran percibir lo que se esconde bajo la piel, tendrían asco de ver a las mujeres. Su belleza está en realidad, hecha de moco, sangre, líquido y hiel. Si uno piensa en lo que está dentro de las narices, en la garganta o en el vientre, encuentra sólo porquería; y dado que no soportamos tocar ni siquiera con la punta del dedo el moco o el estiércol ¿Por qué debemos desear abrazar un saco de estiércol”?

GEOFFROY DE VENDOME (1032 – 1070)

“Este sexo ha envenenado a nuestro primer padre, que era también su marido y su padre, ha decepcionado a Juan Bautista y llevado a la muerte al valiente Sansón. En cierto modo, también ha matado al salvador, pues, si su falta no se hubiese exigido, nuestro salvador no hubiese tenido necesidad de morir. ¡Ay de ese sexo, en el que no hay temor, ni bondad, ni amistad, y al que más hay que temer cuando se le ama que cuando se le odia”!

SAN BERNARDO (1090 – 1153)

“La mujer es el horno del diablo, vivir entre mujeres sin pecar, es prodigio mayor que resucitar muertos”.

SAN ANTONIO DE PADUA (1195 – 1231)

“La mujer es la cabeza del crimen y el arma del diablo”.

SAN BUENAVENTURA (1221 – 1274)

“La mujer es semejante a un escorpión dispuesta a picar, es la lanza de Satanás”.

SANTO TOMÁS DE AQUINO (1225 – 1274)

“Axiológicamente, mujer es lo indecente, sucio, moralmente es el instrumento para hacer caer al varón en el mal, mientras que el varón es el bien, lo apetecible, pues fue creado antes de la mujer para significar su superioridad en dignidad y gobierno”.

“Hablando en forma estricta, cada mujer es un monstruo de la naturaleza”

“Los órganos sexuales femeninos también se levantarán al momento de la resurrección, por que tal evento corregirá los defectos de la naturaleza”

“En lo que se refiere a la naturaleza del individuo, la mujer es defectuosa y mal nacida, por que el poder activo de la semilla masculina, tiende a la producción de un perfecto parecido en el sexo masculino, mientras que la producción de una mujer proviene de una falta de poder activo”.

PAPA INOCENCIO III (1432 – 1492)

“El Espíritu Santo se ausenta de una habitación cuando una parea casada mantiene relaciones sexuales, pues consideraba que el acto sexual avergonzaba a Dios”.

Muchos de los tantos iluminados del cristianismo afirman que la Biblia dice que: “La mujer es confusión del hombre en bestia”

“Hay que huir de la compañía de la mujer por tres razones: La primera por que enlaza al hombre, se dice que ella es más amarga que la muerte, es lazo de cazadores, red de pescadores y sus manos cadenas. El castigo que tendrá aquel que se acerque a las mujeres, será descender a los infiernos; y el que se apartase de ellas salvará su alma. La segunda razón es por que ensucian al hombre; y la tercera razón es que ellas despojan al hombre de las riquezas y las virtudes, marcándose que así como el dragón tiene veneno en la lengua, la mujer tiene en la lengua toda su fuerza”

La mujer; según esos iluminados por el Espíritu Santo y encargados de transmitir el amor de Dios a los seres humanos, consideran que la mujer es la personificación de las fuerzas del mal, pues sus acciones abarcan toda la gama de maldades y pecados que alguien puede cometer y hacer cometer al hombre. De acuerdo a lo expuesto es evidente que el hombre es el único ser adorado por esos creadores del cristianismo y del catolicismo”.

viernes, 8 de noviembre de 2024

The Church Fathers and Their Contempt for Women: Testimonies of Misogynistic Hatred

 


                                  

LOVE FOR WOMEN BY THE CHURCH FATHERS


Introduction:


It is embarrassing to give publicity to opinions pronounced by historical figures of recognized and profound wisdom, expressed in a distant past, which have taken root deeply in societies over the centuries, causing serious and irreparable harm to women, who represented nearly half of the planet’s inhabitants.
The Church, along with the fanatics who follow it, considers such publications an attack on the religious institution for disagreeing with its doctrines. I can assure you this is not the case, as these are not products of my imagination, but rather anathemas pronounced by those patriarchs, which were written into history. However, they have been vehemently concealed and denied, and are thus almost unknown. It is necessary that in this 21st century they be brought to light, as understanding these views helps to comprehend the ferocious misogyny they promoted, increasing the ancestral hatred towards the most beautiful creation of the universe: WOMEN.

Censorship and the Church in the 21st Century

The Roman Church, in its eagerness for censorship and in its desire to return to obscurantism, frowns upon and labels these statements as devilish creations of its enemies. It implies that if it had the power of bygone times, it would once again issue the same irritating and scandalous condemnations in the 21st century that it did in the past.

Opinions of the Church Fathers


Ambrose of Milan (340 – 379)

"Marital life is incompatible with a career in the Church. Even a good marriage is slavery because of the woman."
"Adam was led into sin by Eve, not Eve by Adam. He who was led into sin by a woman should rightly be received by her as sovereign."
"A woman who does not believe and clings to her functions should be called a woman; but she who believes in God and devotes herself to His service will become a perfect man."

St. Jerome (340 – 420)

"Woman is the devil’s gateway."
"A good woman is rarer than the phoenix. Woman is the devil’s gateway, the path of iniquity, the scorpion's sting."

John Chrysostom (347 – 407)

"Woman is a sovereign plague, the devil’s dart. Through woman, the devil triumphed over Adam and made him lose paradise."
"The most beautiful women are nothing but whitewashed tombs."
"Among all wild beasts, there is none more harmful than woman."

Augustine of Hippo (354 – 430)

"A husband loves his wife because she is his wife, but he hates her because she is a woman."
"Nothing so degrades a man’s spirit as the caresses of a woman."
"Women should neither be enlightened nor educated in any way. In fact, they should be segregated because they are the cause of insidious and involuntary erections in holy men."
"It is Eve, the temptress, whom we must beware of in every woman. I cannot see what utility a woman could serve for a man, apart from the function of bearing children."
"Nothing so lowers a man’s mind from its height as caressing women."
"Woman is the fuel of sin."
"Woman is a beast that is neither firm nor stable."

Gregory the Great (540 – 604)

"Woman possesses the venom of an asp and the malice of a dragon."
"A woman who seems to be a friend turns into an enemy and destroys the man. She steals his understanding, inclines his heart, softens his will, weakens his body, sullies his soul, empties his purse, destroys his reputation, makes him offend his neighbor, and lose God."

John of Damascus (675 – 749)

"Woman is a stubborn mule, a terrible worm in man’s heart, daughter of lies, canticle of hell. She expelled Adam from Paradise."

Odo of Cluny (878 – 942)

"The beauty of a woman’s body comes only from the skin. In fact, if men could perceive what lies beneath the skin, they would be disgusted by women. Their beauty is really made of mucus, blood, fluid, and bile. If one thinks about what is inside the nose, the throat, or the belly, he finds only filth. Since we can’t stand touching mucus or excrement with our fingers, why should we desire to embrace a sack of filth?"

Geoffroy of Vendôme (1032 – 1070)


"This sex has poisoned our first father, who was also its husband and father. It deceived John the Baptist and led the valiant Samson to his death. In a way, it also killed the savior, for had its sin not occurred, our savior would not have needed to die. Woe to that sex, in which there is no fear, nor goodness, nor friendship, and which is more to be feared when loved than when hated!"

Bernard of Clairvaux (1090 – 1153)

"Woman is the devil’s furnace; to live among women without sinning is a greater miracle than raising the dead."

Anthony of Padua (1195 – 1231)


"Woman is the head of crime and the weapon of the devil."

Bonaventure (1221 – 1274)


"Woman is like a scorpion, ready to sting. She is Satan’s lance."

Thomas Aquinas (1225 – 1274)


"From an axiological perspective, woman is the indecent, the filthy; morally, she is the instrument for bringing man down into evil. Man, on the other hand, is the good, the desirable, for he was created before woman to signify his superiority in dignity and governance."
"Strictly speaking, every woman is a monster of nature."
"The female sexual organs will also rise at the moment of resurrection, for that event will correct the defects of nature."
"As regards the nature of the individual, woman is defective and misbegotten, because the active power of the male seed tends to the production of a perfect likeness in the male sex. The production of a woman comes from a lack of active power."

Pope Innocent III (1432 – 1492)


"The Holy Spirit leaves a room when a married couple engages in sexual relations, as the sexual act shames God."

Conclusion

Many of these enlightened figures of Christianity claim that the Bible says: "Woman is confusion, turning man into a beast." "One must flee from the company of women for three reasons: first, because she ensnares man. It is said that she is more bitter than death, a hunter’s snare, a fisherman’s net, and her hands are chains. The punishment for being close to women will be to descend to hell, and whoever avoids them will save his soul. Second, because they defile man; and third, because they strip man of wealth and virtue. Just as the dragon has poison in its tongue, so does woman have all her strength in her tongue."

According to what has been stated, it is evident that, for these creators of Christianity and Catholicism, man is the only being worthy of worship. In their view, woman is the embodiment of the forces of evil, and her actions encompass the entire range of wickedness and sins.

EL PECADO ORIGINAL III

                                                  La Caída Inventada: Cómo el Pecado Original Moldeó la Culpa Humana y la Subyugación Femeni...