Desprecio de la Mujer en la Teología Cristiana: Una Mirada a los Padres de la Iglesia.
Mujer y Cristianismo: La Visión de los Padres de la Iglesia.
Introducción
Escribir sobre el concepto que muchos padres de la Iglesia, teólogos y filósofos del cristianismo tenían y tienen acerca de la mujer resulta embarazoso y desagradable. La forma despectiva, soez y ofensiva con la que estos ilustres cristianos, muchos de ellos santos, se refirieron y se refieren a las mujeres es notable.El Desprecio Hacia la Mujer
Todas las frases, oraciones y escritos de esos sabios, quienes se atrevieron a fundamentar sus ideas en la Biblia, rezuman un odio y desprecio feroz hacia la mujer. Este odio no es acorde con la investidura y posición que ocuparon dichos cristianos en la antigüedad y en épocas más recientes. Sus anatemas dan la impresión de haber sido pronunciados por seres de otro planeta o como si no hubieran sido paridos por mujeres de este mundo.La Misoginia en el Cristianismo
Muchos estudiosos han investigado en profundidad las causas de esta brutal misoginia, pero nadie ha podido desentrañarlas completamente. Son tan profundas y ocultas que en la historia de la humanidad no se conoce una organización de la magnitud del cristianismo y del catolicismo que haya odiado con tanta intensidad a las mujeres.Origen del Odio Hacia la Mujer
El odio de algunos hombres hacia las mujeres es algo personal y cuantificable, basado en razones específicas. Sin embargo, la mayoría de los hombres tienden a quererlas y respetarlas. ¿De dónde nace ese odio en el cristianismo? ¿Por qué surge ese odio? No hay respuestas válidas.La Influencia del Imperio Romano
Tal vez, si nos enfocamos en el Imperio Romano durante su decadencia, que comenzó en el siglo III, podríamos encontrar el origen de ese odio. En este largo período, se produjo la mayor expansión del cristianismo y, al mismo tiempo, una profunda descomposición social, degradación moral y degeneración sexual. Esta vorágine arrastró a muchos y se mantuvo durante varios siglos. Sin embargo, es difícil precisar el origen exacto de ese odio debido a los quince siglos que han transcurrido desde la desaparición del imperio.Pensamientos de los Padres de la Iglesia
Para entender y valorar en toda su magnitud este odio milenario, presento parcialmente los pensamientos de varios personajes importantes del cristianismo y del catolicismo desde el inicio de nuestra era. Cabe señalar que la Iglesia católica niega la existencia de la misoginia, así como su creación o la proyección de un odio enfermizo hacia las mujeres. También niega que muchos patriarcas de la Iglesia hayan pronunciado anatemas contra las mujeres. Niegan todo esto con una retórica elegante, pero sin fundamentar sus negativas, y culpan a los enemigos de la Iglesia.Introducción al desprecio hacia la mujer en el cristianismo
El odio del cristianismo y del catolicismo hacia la mujer llegó a tales extremos que, durante mucho tiempo, se dictaminó que la mujer no poseía alma. En la Edad Media, los teólogos debatían si las mujeres eran humanas y en qué grupo animal podían clasificarse. En consecuencia, no debían ser tratadas como seres humanos, sino como una especie de "animal de compañía" del varón.La justificación bíblica de la inferioridad de la mujer
Esa brillante idea de animalizar a la mujer fue extraída de la Biblia. En el libro de Génesis, se relata cómo Dios, en Génesis 2:19, llevó a Adán toda bestia del campo y toda ave de los cielos para que les pusiera nombre. Luego, en Génesis 2:22, creó a la mujer y la llevó a Adán, quien la llamó "varona". A partir de este pasaje, algunos dedujeron que la mujer era un animal y, en consecuencia, no tenía alma.El Concilio de Macon y la cuestión del alma femenina
Esa opinión y esa duda se llevaron al Concilio de Macon, que se reunió el 23 de octubre del año 585 (siglo VI), presidido por Priscus, obispo de Lyon. A este concilio asistieron 46 obispos, y 20 enviaron representación. Allí se discutió si las mujeres tenían alma y si eran seres humanos.La Iglesia, por supuesto, negó la validez de esta discusión y atribuyó la confusión a una mala lectura hecha en los siglos XVI o XVII de un texto del siglo IV, por parte de los enemigos de la Iglesia.
Opiniones de los Padres de la Iglesia sobre la mujer
A continuación, se presentan algunos conceptos de los Padres de la Iglesia acerca de las mujeres:San Pedro Apóstol (88 a.C – 67 d.C)
"Cuando oigo hablar a una mujer, huyo de ella como de una víbora."San Pablo (10 – 64)
"La mujer es un nido de espíritus inmundos, la puerta del infierno, un ser tan corrompido que hasta el beso de una madre es impuro."
Clemente de Alejandría (150 – 215)
"Cada mujer debe estar llena de vergüenza por el pensamiento de que es una mujer… la conciencia de su propia naturaleza debe evocar sentimientos de vergüenza."
Tertuliano (160 – 222)
"Eres tú quien primero tocó el árbol, traicionando la ley de Dios. Eres tú quien persuadió a Adán porque el diablo no se atrevía a atacarlo de frente."
"La furia del diablo no es tan terrible como la de la mujer, porque el diablo está solo, y la mujer tiene la ayuda del espíritu maligno."
"¿Y no sabes tú que eres una Eva? La sentencia de Dios sobre tu sexo vive en esta era; la culpa debe necesariamente vivir también. Tú eres la puerta del demonio; eres quien quebró el sello de aquel árbol prohibido, eres la primera desertora de la ley divina; eres la que convenció a aquel a quien el diablo no fue lo suficientemente valiente para atacar. Así, destruiste la imagen de Dios, el hombre. A causa de tu deserción, incluso el Hijo de Dios tuvo que morir."
"Una mujer no solo es la entrada del diablo, sino también un templo construido sobre una alcantarilla."
"La furia del diablo no es tan terrible como la de la mujer, porque el diablo está solo, y la mujer tiene la ayuda del espíritu maligno."
"¿Y no sabes tú que eres una Eva? La sentencia de Dios sobre tu sexo vive en esta era; la culpa debe necesariamente vivir también. Tú eres la puerta del demonio; eres quien quebró el sello de aquel árbol prohibido, eres la primera desertora de la ley divina; eres la que convenció a aquel a quien el diablo no fue lo suficientemente valiente para atacar. Así, destruiste la imagen de Dios, el hombre. A causa de tu deserción, incluso el Hijo de Dios tuvo que morir."
"Una mujer no solo es la entrada del diablo, sino también un templo construido sobre una alcantarilla."






